Tauro y lo Divino

  Relacionar a Tauro con la comida no parece un vínculo difícil de establecer. Tauro es sustancia y podríamos afirmar sustancia alimenticia.   Es común reducir la idea de comida y la del acto de comer a la dimensión de la vida humana en la que sólo aparecen satisfechas las necesidades biológicas elementales más inmediatas.   La práctica y la percepción de la "comida" en nuestra cultura es la de la comida rápida. La experiencia de la comida en nuestros tiempos es predominantemente individualista.   En contraste a esto, en la antigüedad la comida era la principal expresión del lenguaje del cuerpo en una dirección social y espiritual. Tenía más significación con quién se comía que con quien se tenía relaciones sexuales. Había una relación con la comida de veneración y de experimentar un sentido de unidad que se introducía y compartía a través de la comida.   La comida tiene sin duda un carácter ritual (a ciertas horas y todos los días) a la que se le cargan diversos significados y ceremoniales de celebración. En el mundo griego esto no sólo era exclusivo del ámbito familiar sino de grupos más extensos o cuyos lazos no eran meramente sanguíneos. En las escuelas filosóficas se comía juntos. En los cultos religiosos se realizaban comidas  bajo el auspicio y la invocación de algún dios. Todas estas comidas tenían de una u otra manera un sentido religioso y por lo tanto una conexión con lo divino. También en el judaísmo se aprecia con claridad el carácter sagrado de las comidas, tanto en el nivel diario, en el nivel semanal (el Sabbat) y a nivel anual (la Pascua) toda las comidas en el mundo judío son acompañadas de bendiciones. Se glorifica a Dios y se le agradece por los dones recibidos.   Los Esenios practicaban la comida comunitaria. Los requerimientos y las prescripciones para poder participar de ellas eran los de la estricta pureza y la del nivel de  iniciación espiritual del aspirante o miembro de la comunidad. El comer para ellos era una acción santa. En esa comida los Esenios vivían anticipadamente el banquete celestial que implica una participación plena del ser divino.   Muy anteriores a estas comidas sagradas de las comunidades esenias, encontramos los banquetes religiosos que se celebraban en  ritos muy antiguos. En el mundo griego contamos con el relato Hesiódico en el que  Prometeo une a Hombres y Dioses en un banquete. Muy especialmente en los cultos mistéricos se ritualiza el comer. Éstos, a través de ciertos ritos secretos, llenos de simbología y que sólo estaban reservados a los iniciados, pretendían asegurar una participación en la vida de los dioses. Y ello es comprensible, dado que toda religión antigua celebraba sus actos cúlticos donde -en virtud de un banquete ritual- se pretendían entablar nexos íntimos con la divinidad, cuya ayuda se solicitaba.   En el cristianismo hay una especial atención a esta temática. Desde el milagro de la multiplicación de los panes hasta la autoafirmación de Jesús como el Pan de Vida: "quien lo coma obtendrá la vida eterna".  Jesús elige como momento para realizar su despedida una comida con sus discípulos, en la cual les revela que su permanencia será a través de los alimentos (pan y vino). En el evangelio de Lucas vemos cómo Jesús resucitado se presenta a sus discípulos en una comida.   Para la comunidad primitiva la comida  quedará  significada como la ocasión  en la que el poder de Jesús y su persona se hacen presentes.   Los estudiosos a nivel histórico de las primeras comidas cristianas detectan dos tipos de reuniones: Una era la típica reunión de amistad a la cual  se la entendía como comer con Jesús. El otro tipo de comida era el  Ágape, una reunión en la que el amor es la corriente que sostiene y se suscita a través de la comida y ésta se entendía como estar en Jesús. El centro material  está en la comida y el centro espiritual en el contacto con Cristo a través de ella, se puede ver cierta semejanza como con el simposio o banquete  griego que celebraban en nombre de Dioniso.   La comida acompaña desde siempre a cualquier celebración. Al casamiento le sigue una comida, alguien es bautizado luego se festeja con una comida, se celebra un cumpleaños a eso lo acompaña la comida. Fin de año, Navidad tienen como uno de sus ejes fundamentales el alimento.  Simbólicamente puede interpretarse que ese acto tan significativo a nivel social o individual (casamiento, circuncisión, etc.) se introyecta (se hace carne) y comparte a través de la comida.   De tal modo podemos concluir que la comida puede tener  varios niveles de significación.   Podemos ahora ampliar la definición inicial acerca de Tauro y la comida, ya que como vimos ésta no sólo satisface y alimenta al cuerpo sino también al espíritu.   La experiencia y conciencia taurina de consubstancialidad es primariamente la de participar de la divinidad, de la sustancia y de la sustancia divina (juego de palabras virginiano).   Por lo cual preguntarnos acerca de qué significa la comida o la acción de comer, no es una pregunta tan ingenua como parece.